sábado, 25 de junio de 2011

La paradoja del asfalto
M.A. Guzmán Gómez(*)
Si algún país, libre y soberano, en vías de desarrollo, debería tener toda su vialidad urbana, interurbana y hasta rural completamente asfaltada, es Venezuela, luego de descubrir ¡hace un siglo! que casi para siempre seríamos un país eminentemente petrolero y, en consecuencia, poseedor de la materia prima en abundancia, única para preparar el pavimento predilecto para la ejecución de las vías de comunicación terrestres, indispensables para el óptimo impulso hacia un verdadero y armonioso desarrollo nacional, regional y local.

Todos los países desarrollados, como el hermoso Canadá, cuyas ciudades son tan pulcras que a sus calles no las barren sino que las lavan, utilizan para sus variadas construcciones, mayormente, los recursos que más poseen, que en el caso de este extenso país del norte de América, lo constituyen la madera y el vidrio, materiales de los cuales están hechas la mayoría de las obras, quizás todas, en un porcentaje constructivo superior al 70%; es decir, que estos dos insumos prevalecen en pisos, fachadas, cerramientos y techos de las viviendas uni y/o multifamiliares y en las edificación es en general.
En Vancouver, por ejemplo, - tercera gran ciudad canadiense – un buen número de “rascacielos” exhibe, con orgullo, sus amplios ascensores colocados externamente, totalmente construidos de vidrio que a su vez le permite al usuario, en especial al turista, disfrutar de buena parte de la bellísima panorámica urbana, mientras sube o baja…la madera igualmente.
Fácil inferir por consiguiente, que la adquisición habitacional se consigue a precios accesibles y a plazos largos para cancelar, yo digo, hasta dos generaciones, como debe ser.
Todo ello es posible, al darle uso preferencial y permanente, racional, con sensatez y probidad, a los recursos que más tiene un país. En el caso nuestro, luego de 100 años explotando la principal y abundante riqueza petrolera, resulta paradójico no sólo tener una vialidad rural en estado terroso sino urbanas e interurbanas con muchos tramos transitables con dificultad.. ¡teniendo tanto Asfalto!.
Paralelo a las Grandes Misiones Vivienda y del Agro, debemos impulsar cuanto antes la Gran Misión Asfalto: Un Trípode facilitador del mejor progreso…
Vainitas en el postre: **Sólo a una mente metastasiada se le puede ocurrir señalar que en Venezuela “se patrocina el terrorismo”, cuando se trata de un producto made in usa. **La inflación pasa desapercibida ante el perverso hiperconsumismo colonizador y la especulación sin límites..***El trabajo venezolano, a presente y a futuro, es ser cada día más creativos en implementar socialistas maneras para convivir plenamente en bienestar colectivo. **Lamentable que no pocos bolivarenses se acoplen a la creciente anarquía urbana..y otros, además, a una eficiente mediocridad con excelencia, expertos en estupideces e irreversibles ignorancias blindadas. **En las mejoras y asfaltado nacional que se requiere con urgencia, las carreteras que unen a Ciudad Bolívar con El Tigre y Caicara del Orinoco, deben tener prioridad y rediseñarlas para convertirlas en sendos y amplios ParViales. Los accidentes se reducirían considerablemente.**Reitero el cordial llamado a los amigos usuarios del puente Angostura : el buen conductor es el que se imagina que su familia va con él. Por favor.***La sensata intención del ministro El Aissami, al tratar de negociar con los “pranes, conlleva resguardar los derechos humanos e inclusive evitar muertes, que es lo importante. La Mud lo entiende, pero es terca.
(*) Ingeniero civil

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