¿Ciudad Bolívar perdió la esperanza?
M.A. Guzmán Gómez(*)
Toda ciudad en el mundo, aledaña a un río o mar, se desarrolla y crece, obligatoriamente, consustanciada con su inigualable corriente de belleza natural; solo Ciudad Bolívar ha sido la excepción, al causarle todos los gobiernos municipales, paradójicamente, tanto daño desmedido impulsado por unas crecientes y perversas negligencias e irresponsabilidades edilicias, donde destaca, por supuesto, haberla dejado “crecer” a espalda de su río, con anarquía y desorden total, de invasión en invasión, sin criterio urbano ni Plan rector y, peor aun, hacia las cotas mas altas y, de esa vil manera, por ejemplo, elevar exponencialmente los costos de los indispensables servicios públicos – agua, luz, aseo, drenajes, transporte etc. -, tal como acontece. Cada día que pasa ¿cuánto aumenta el costo de construcción de los drenajes para la lluvia, por ejemplo?: muchísimo, pero a nadie le importa!...
Así como la gran aliada de la hidráulica es la gravedad, su férrea enemiga es la altitud…
Para que se tenga una idea, la diferencia altimétrica entre el paseo Orinoco y la perimetral – que dejó de serlo para convertirse en peligrometral - es nada menos de ¡120 metros!. Suministrarle agua potable por tubería a esos sectores, producto de invasiones incontroladas, a esa altura, exige elevados presupuestos y mayor energía eléctrica para el bombeo y rebombeo inevitables, que la empresa estatal Hidrobolívar, hay que decirlo, viene enfrentando con notoria eficiencia técnica-gerencial y mucha proyección social. Su presidente, el colega Francisco Castillo, ha venido ejecutando una plausible labor muy profesional, con alto criterio de servicio público, aunque aun persiste, desde hace tiempo, una angustiante calamidad vecinal de muy poca presión del vital líquido en sectores de Negro Primero – avenida Nueva Granada – que impide suministrarle agua a los apartamentos ubicados en edificios con más de tres pisos…¿tomas ilegales?....Los técnicos de Hidrobolívar tienen el deber de informar y corregir cuanto antes: “las obras se hacen bien o no se hacen”…, es la consigna cierta y acertada del gobernador Rangel y en consecuencia hay que actuar. Algunos funcionarios, con la arrogancia y prepotencia del pasado, con mucha desidia, obstaculizan y dañan la gestión….ojo avizor amigo Castillo.
Muy diferente - obvio - si el crecimiento de nuestra capital bolivarense hubiese sido orientado por la sensatez e idoneidad y no por la incapacidad manifiesta de funcionarios locales cómplices, sin probidad ni rectitud, que le “construyeron” a Ciudad Bolívar un caos urbanístico deprimente, cuyo deterioro se acentúa con las inevitables calamidades para toda la población y desvalorización inmobiliaria, afectada impunemente por cuanto tarantín, kiosco, tinglados y lo que se le ocurra a cualquiera instalar en cualquier lugar, a cualquier hora y momento..sin la mínima sanción.
Qué distinta, agradable, confortable y vivible, sería Ciudad Bolívar si hubiese tenido su expansión planificada, obligada este-oeste, a lo largo de su río, nunca alejada de él, tal como disfrutan a plenitud, por ejemplo, los sevillanos (España) y los parisienses (Francia) sus placenteros ríos Guadalquivir y Sena, respectivamente. ¡Qué dichosos!.
¡Pero nunca como nuestro inmenso, majestuoso e imponente Orinoco con sus bondades, satisfacciones, bellezas, auroras, atardeceres, paisajes crepusculares que nos ofrece permanentemente, sin pedir nada a cambio, solo cuidarlo de la contaminación. Y una maravilla de puente como el Angostura que, por cierto, está quedando como nuevo!.
El verdadero cambio es “voltearle la tortilla” a tanta calamidad injusta que padece Ciudad Bolívar. El colega alcalde, Víctor Fuenmayor, parecía tener toda la intención, pero…. ¿Se quedó en el propósito?.¿Mucha presión no deseada?... Sería imperdonable. Por cierto, ¿para cuándo los drenajes?. ¿el Trolebús? ¿los elevados? ¿vías alternas?, ……..
A ninguna otra bella ciudad en el mundo se le ha hecho tanto daño en tan poco tiempo.
¡Volvamos a nuestro río Orinoco!. Ciudad Bolívar no pierde la esperanza..
Nota: Reitero estos planteamientos porque infiero que a la maltratada Ciudad Bolívar la angustia aumenta y la paciencia se le agota…
RETAZOS: 1) Muy difícil que Obama humanice su gobierno, como aspira el mundo, mientras un Nobel de la Paz siga alimentando guerras, ¿cómo es eso?
La frase: “El dinero es lo más barato de perder”.
www.maguzgo.blogstop.com/maguzgo@hotmail.com/(*)Ingeniero civil.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario