La agresión no puede quedar impune
M.A. Guzmán Gómez(*)
Una de las razones fundamentales que le dio origen a la Organización de Estados Americanos (OEA) fue y es la de preservar y defender el principio de inviolabilidad de la soberanía de los países miembros de la institución multilateral, so pena de sanciones drásticas, obligantes a restablecer ipsofacto la normalidad alterada entre naciones. Es decir, para la OEA no basta solo “pedir disculpas” por algo tan grave al país invadido sino que se hace acreedor el agresor a una condena ejemplarizante que satisfaga plenamente a la nación agredida e inclusive a la organización como tal; de lo contrario estaría violando el principio básico que la creó.
En este orden, la inédita e invasora masacre ordenada por el gobierno de Alvaro Uribe en predios ecuatorianos, no tiene antecedentes y procede la más enérgica sanción que evite se repita una situación similar. El próximo 17, en la reunión acordada entre los cancilleres de la región para dirimir definitivamente el grave incidente, debe acordarse una clara e inequívoca condena; mas aun cuando el presidente Uribe ha alegado “legítima defensa”, ignorando(¿?) que ésta se alega cuando el ataque procede “de otro Estado, no de organizaciones ni personas”. Ecuador no atacó a Colombia.
Nuestro viceministro Reinaldo Bolívar, experto en asuntos internacionales, explica en declaraciones dadas a la prensa que, además, la defensa debe ser proporcional al ataque y debe aplicarse en el momento, agregando también que si Uribe mantiene la tesis de legítima defensa, tiene que reconocer que fue atacado por un ente internacional, lo que le obligaría a admitir que las Farc son un organismo beligerante.
De tal manera que lo acontecido en la frontera colombo-ecuatoriana no tiene ninguna justificación. Se trata de una lamentable guerra de 50 años exclusiva de los hermanos neogranadinos, que, eso sí, debemos aportar buenas palabras y acciones para que cesen definitivamente las hostilidades bélicas, y la óptima vía pasa por el acuerdo humanitario que se adelanta con éxito, el que, al culminar o en paralelo, debe dar paso a un alto al fuego e iniciar inmediatamente las mediaciones beligerantes entre los dos factores en guerra, única manera de acabar con este conflicto que hoy día no se merece el noble pueblo colombiano. Basta!
El resultado plausible e histórico conseguido en la XX Cumbre del Grupo de Río este viernes pasado en Santo Domingo, donde limaron asperezas los presidentes Correa, Ortega, Uribe y Chávez, no significa la solución al grave impasse de violación a la soberanía del Ecuador por parte del gobierno de Colombia, en absoluto, pero sí, por supuesto, esa reconciliación que impulsó el discurso estadista y oportuno de Hugo Chávez, ayudará a facilitarla.
El entrépito y terrorista gobierno de Bush fue el gran derrotado.
La agresión al pueblo ecuatoriano no puede quedar impune. Sería peor el remedio…
RETAZOS: 1) La manipulación mediática no cesa. El Universal destaca en el sumario del título sobre el feliz reencuentro en República Dominicana, que los presidentes sellaron “una paz simbólica” para rebajar la tensión que originó “la muerte de un jefe de las Farc”…un descaro perverso. Son incorregibles.
La frase: “La sociedad donde la mujer destaca es porque está cambiando”-Ovanny Aguirre.
www.maguzgo.blogspot.com/maguzgo@hotmail.com/(*)Ingeniero
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